
Escapada a Budapest y Viena: mi experiencia completa, consejos y sitios con encanto.
Siempre había soñado con conocer Budapest. La veía en fotos y me imaginaba paseando por sus puentes iluminados, tomando un café en un palacio centenario y relajándome en sus balnearios termales. Y este verano por fin se dio la oportunidad: unos días para descubrir la capital húngara y, de regalo, una escapada de un día a Viena.
En esta guía te cuento día a día lo que hice, con recomendaciones de cafés, restaurantes, mercadillos, rooftops y tiendas vintage, además de consejos prácticos para moverte y alojarte. Todo en primera persona, con precios aproximados para que te hagas una idea de tu presupuesto.
En nuestro caso éramos dos personas y nos gastamos menos de lo que pensamos, por lo que echa un vistazo a ver qué te parece.
Alojamiento: dónde dormir en Budapest
Nos alojamos en los apartamentos Vagabond Grand D’Or Suites (si pinchas en el nombre te aplicamos descuento sobre la estancia), en Nagy Diófa utca 14, en pleno barrio judío (distrito VII). La verdad es que no podría haber elegido mejor: limpio, reformado, con apartamentos que permiten preparar algo de desayuno si quieres, aunque nosotros apenas los usamos porque la ciudad ofrece un montón de opciones para comer. La ubicación es ideal: tienes bares, cafés, restaurantes y transporte público a un paso. Además, la Gran Sinagoga queda a la vuelta de la esquina como referencia para moverte.
Nosotras desayunábamos todos los días en una panadería que se encuentra en la esquina y tiene unas cosas deliciosas: Arán Bakery Budapest.
También estábamos al lado de Zsimpla Kert, el mejor Ruin Bar de Budapest, así que por las tardes-noches era parada obligatoria para tomar algo 🙂

Si buscas otras zonas recomendables:
- Distrito V (Belváros-Lipótváros): pleno centro, junto al Parlamento y la Basílica de San Esteban. Perfecto para moverse a pie.
- Distrito VI (Terézváros): animado, con tiendas, cafés y teatros.
- Distrito VII (Erzsébetváros, barrio judío): ambiente joven, ruin bars, tiendas vintage y restaurantes económicos.
- Distrito I (Buda, zona del castillo): más tranquilo y residencial, con vistas increíbles, ideal si quieres dormir con calma.
💰 Precios: hoteles 3*-4* entre 70 y 110 € la noche.
Descuentos Hoteles en BudapestItinerario día a día
Día 1 – Llegada y primera toma de contacto
Llegamos a Budapest sobre las 12h y cogimos un taxi desde el aeropuerto para no perder tiempo. Nos fuimos directamente a descubrir el Mercado Central y comer algo allí mismo antes del check in en los apartamentos, pues es a las 15h. No es tan grande ni espectacular como otros mercados europeos, pero tiene su encanto: puestos de comida local donde puedes comer de pie, dulces, embutidos y recuerdos húngaros como tejidos bordados. Me encantó ver cómo la gente del lugar se mezclaba con turistas sin perder la esencia del mercado.
A las 17h teníamos reservado un free tour con Civitatis. Siempre me gusta hacer este tipo de tours el primer día: te ayudan a situarte, conocer la historia y descubrir anécdotas que luego recordarás durante todo el viaje. Durante el tour vimos el Parlamento, el Puente de las Cadenas, bordeamos el Danubio, la Basílica de San Esteban…la zona de Pest. Lo mejor es que también nos contaron curiosidades que no suelen aparecer en las guías.
Puedes reservar directamente el free tour con Civitatis u otras excursiones haciendo click aquí

Cena: Karavan, al lado del Ruin Bar Zsimpla Kert, donde hay un patio iluminado con luces de colores y numerosas food tracks con varios tipos de comida (dulce y salado). Buen ambiente moderno y animado, perfecto para la primera noche.
Día 2 – Explorando Buda y Pest
Este día decidimos dedicarlo a Buda. Teníamos dos opciones para subir al castillo: el teleférico o los tuc-tuc locales, que funcionan como un mini hop-on hop-off por unos euros más que el funicular. Optamos por los tuc-tuc y fue un acierto: podíamos subir y bajar por distintos puntos sin cansarnos demasiado, sobre todo en pleno verano. Las entradas las ofrecen allí mismo, al finalizar el paseo por el puente de las cadenas.
Recorrimos el Castillo de Buda, el Bastión de los Pescadores y la Iglesia de Matías. La arquitectura es impresionante, y el ambiente festivo ya que nos coincidió la visita con la celebración de San Esteban, con puestos de artesanía de todo el mundo y conciertos, hizo que la experiencia fuera aún más especial.

Después bajamos hacia el Puente de las Cadenas y vimos de nuevo el monumento de los Zapatos en el Danubio, un recuerdo conmovedor a las víctimas del Holocausto.
☕ Café y relax: pasamos por el New York Café, famoso por su decoración palaciega. La verdad, la cola era larga y decidimos solo admirarlo por fuera. Para algo más rápido y económico, recomiendo el Madal Café o Fekete, con cafés entre 3-4 €.
Comida: en Kupak, cerca de la Gran Sinagoga, con platos riquísimos y bien de precio.
Por la tarde, recorrimos el barrio judío y elegimos un sitio que nos apareción en internet buscando dónde tomar un cóctel por la zona: KAA, un lugar precioso, con un jardín interior y un ambiente muy selecto. Todo lo opuesto a nuestro «amado» Zsimpla, pero estuvo bien para cambiar y conocer otros ambientes.
El cóctes sale por unos 10€.
Por la noche contratamos el crucero por el Danubio, ideal para disfrutar tanto de Buda como de Pest desde el río. Los edificios están iluminados y es una maravilla.
Ojo: en verano si quieres ir arriba, ve pronto porque en fechas donde hay mucho turista se llena enseguida y por ejemplo a nosotras, nos tocó ir abajo. Aunque se veía todo perfectamente y nos ahorramos el fresco de la noche en la cubierta.
Entiendo que en invierno, debe ser a la inversa o elegir barcos donde solamente ofrezcan la posibilidad del recorrido más resguardados.
Noche: nos acercamos a Szimpla Kert, el ruin bar más famoso. Con su decoración ecléctica y ambiente alternativo, es uno de esos lugares que hacen única la noche en Budapest. Una cerveza cuesta 3-4 €, un cóctel 7-9 €.
Día 3 – Balneario Széchenyi y parques de alrededor

Ya teníamos las entradas reservadas para el Balneario Széchenyi, una de las experiencias imperdibles de Budapest. Elegimos un pack premium porque esto es una vez en la vida jejeje (73€ se llamaba Dayspalm – Lazy days flavours of joy) que incluía albornoz, toalla, chanclas, gorro y acceso a zona VIP con aperitivo, una copa de vino y dos tazas de té. La verdad, merece la pena: te permite disfrutar con comodidad y privacidad. Pasamos allí unas 6 horas, entre piscinas al aire libre y salas de vapor. Mucho relax y risas.
*Si os comentan en el free tour que no merece la pena porque están en obras, no hagáis caso, porque sí, siempre hay alguna zona que puedan estar manteniendo, pero es muy poco y no afecta para nada a disfrutar del balneario.
Al salir, dimos un paseo por el Parque y visitamos el Castillo Vajdahunyad, impresionante, como sacado de un cuento. Te aconsejo que pasees alrededor…a ver si encuentras al duendecillo de la foto 🙂


Cenamos allí mismo, comida ligera: en el propio parque, porque había chiringuitos por la celebración de San Esteban, pero seguro que si quieres comer algo por allí no es difícil encontrar un restaurante con comida típica húngara.
Día 4 – Excursión de un día a Viena
Salimos temprano en tren (6:40) y llegamos a Viena a las 9:18h. Recorrimos los jardines del Palacio Belvedere y llegamos al centro de la ciudad caminando.
Fuimos a la Catedral y alrededores, pero nuestra primera visita fue la Ópera de Viena a las 12h, una visita guiada en español que cuesta 15 €. El edificio es precioso y la guía nos contó un montón de curiosidades sobre Sisi y la historia imperial.
Reservamos la visita en la página oficial de la Ópera: https://www.wiener-staatsoper.at/en/guided-tours/
Después, dimos un paseo por el casco antiguo:
- Catedral de San Esteban (Stephansdom) → entrada a la nave central gratuita.
- Hofburg → pasear por los patios y ver la Biblioteca Nacional (entrada 11 €).
- Iglesia de los Agustinos → donde se casó Sisi y Francisco José.
- Paseo por Graben, Kohlmarkt y la Ringstrasse.
Comida: L’Asino che ride, un restaurante italiano que nos encontramos cerca de la biblioteca, con unos precios similares a España, unos 12-15€ por plato y la pasta estaba riquísima.
Café y tarta: fuimos a Gerstner, un palacio convertido en cafetería. Subes por un ascensor, marca la segunda planta…y déjate sorprender, te encontrarás en un auténtico palacio, un espacio elegante y tranquilo. Café y Sacher Torte para compartir: unos 10 € por persona.

De vuelta a Budapest, pillamos el metro que nos llevó directas para coger el tren (llegada 21:30h). Cena ligera cerca del apartamento para descansar.
Día 5 – Budapest: rooftops, último paseo y despedida
Último día libre en Budapest para visitar lo que no nos dio tiempo antes como la Ópera (el vestíbulo tiene entrada gratuita), pasear por las calles de la ciudad, entrar a las tiendecitas de ropa locales y tomarte algo relajadamente donde encuentres un sitio que te atraiga.
- Comida: en el Restaurante Fuego, famoso por su pato asado. Todo excelente y camareros que hablan español (el dueño es de Alicante), unos 15-20 € por persona.
- Tarde: visitamos un rooftop. Recomendaciones:
- 360 Bar, buenas vistas, cócteles/combinados 10-12 €.
- High Note SkyBar, elegante y moderno. No lo conocimos pero nos han dicho que merece la pena)
- Leo Rooftop en Buda, perfecto para ver la ciudad al atardecer. Tampoco pudimos ir, pero os lo dejamos anotado porque también nos dijeron que merecía la pena.
Mercadillos y vintage:
- Szimpla Farmers’ Market (domingos).
- Restrok → una tienda que mezcla prendas vintage con otras nuevas de diseñadores independientes. Una joya.
Consejos prácticos
- Transporte:
Si vas a estar alojado céntrico, igual no necesitas abonos de transporte y lo más cómo cuando estás cansado y tienes que desplazarte a una gran distancia es moverte con Bolt o Uber.
- Bono 24h Budapest: 5,5 €, 72h: 13,5 €.
- Tranvía 2: ruta panorámica por el Danubio.
- Apps: ÖBB (trenes a Viena), Bolt (tipo Uber).
- Pago: Lo pagamos todo con tarjeta, incluso souvenirs. Recomiendo una tarjeta sin comisiones como Revolut.
- Aeropuerto: línea 100E, 5 € por trayecto, directa al centro.
🌟 Conclusión
Budapest me sorprendió por su mezcla de historia, cultura, vida moderna y relax. Viena, a solo dos horas en tren, fue el complemento perfecto: elegante, imperial y con cafés que te transportan al siglo XIX.
Si quieres una escapada que combine arquitectura, gastronomía y experiencias únicas, este combo es ideal. Y recuerda: en Bookaris puedes encontrar ofertas de hoteles en Budapest y excursiones con Civitatis con nuestros enlaces para aprovechar al máximo el viaje.




